30 de setembre de 2015

Estudio del proceso de ratificación en los estados miembros de la UE.




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  • TTIP y CETA serán posiblemente ratificados por los Estados Miembro de la Unión Europea.
  • Excepto Malta y el Reino Unido, todos los parlamentos de los Estados Miembro de la UE necesitarían dar su consentimiento y podrían, por lo tanto, derribar el TTIP y el CETA.
  • En la mitad de los Estados Miembro de la UE es posible convocar un referéndum.
  • No está claro que el CETA y el TTIP sean ratificados según el procedimiento legal.
     

1. Proceso de Ratificación del CETA y el TTIP, ¿por qué es importante?

  • Los tratados internacionales tales como el Acuerdo Transatlántico de Libre Comercio e Inversión entre EEUU y la UE (TTIP) y el Acuerdo Económico y de Comercio Global entre Canadá y la UE (CETA) pueden ser ratificados de dos maneras: Como “un acuerdo único de la UE” que involucraría a los  Estados Miembro sólo a través del Consejo Europeo y que requeriría únicamente la aprobación del Parlamento Europeo. O como un “acuerdo mixto”, que tendría que ser adoptado por todos los Estados Miembro. La participación de los Estados miembro es necesaria cuando un tratado internacional contiene elementos o temas que están fuera de la competencia de la UE. En el caso de que sobrepasen esta competencia, la UE y los Estados miembro deben concluir el acuerdo juntos con el socio contractual.
  • Se asume que el TTIP y el CETA son tratados mixtos: de acuerdo con la Comisaria de Comercio Europeo Cecilia Malmström el CETA y el TTIP son “seguramente” acuerdos mixtos. El negociador a cargo Ignacio García Bercero afirma que algunos elementos del TTIP van más allá de la competencia europea y requeriría, por lo tanto, ser ratificado por cada Estado miembro. El gobierno de Alemania, por ejemplo, asume que el TTIP es un acuerdo mixto también. Respecto al CETA, el Ministerio Federal de Asuntos Económicos alemán encargó un estudio legal al experto Dr. Franz C. Mayer, que concluyó que el CETA es un acuerdo mixto. Puesto que el TTIP se trata de un acuerdo todavía más extenso, se puede concluir que también se trata de un acuerdo mixto.
  •  En este contexto, la Dra. Anna Eschbach, del Instituto de Ley Internacional y Ley Pública Comparada de la Universidad de Colonia, examinó el proceso de ratificación en cada Estado miembro.

Se puede descargar el estudio de la ratificación aquí:  https://stop-ttip.org/ttip-study-ratification/



2. Proceso de Ratificación de los Parlamentos: sistemas de una o varias cámaras.

  • En todos los Estados miembro, excepto Malta y Reino Unido, se necesita de un proceso de aprobación parlamentaria – la constitución de cada país define las condiciones del procedimiento para aprobarlo y determina que cámaras del parlamento están involucradas en la toma de decisiones. 
  • En los siguientes Estados sólo es en una cámara: Bulgaria, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Grecia, Croacia, Latvia, Lituania, Luxemburgo, Portugal, Suecia, Eslovaquia, Hungría y Chipre.
  • En los siguientes Estados en dos cámaras parlamentarias: Bélgica, Alemania, Francia, Irlanda, Italia, los Países Bajos, Austria, Polonia, Rumanía, Eslovenia, España y República Checa.



3. ¿Dónde es posible la Ratificación por Referéndum?
 

1º- En la mitad de los Estados miembro es posible aprobar los tratados internacionales vía referéndum: Bulgaria, Dinamarca, Francia, Grecia, Irlanda, Croacia, Lituania, los Países Bajos, Austria, Polonia, Rumanía, Eslovaquia, Hungría y Reino Unido. Hay que cumplir con ciertos requisitos en cada país. 

2º- Los Parlamentos, Presidentes y/o gobiernos pueden iniciar un referéndum en los siguientes países: Bulgaria, Dinamarca, Francia, Grecia, Austria, Polonia, Rumanía, Reino Unido. 

3º- Los ciudadanos mismos pueden iniciar el referéndum en los siguientes países:
  • Croacia: el 10% de los votantes que reúnan las condiciones como tales puede requerir un referéndum al parlamento.
  • Lituania: 300.000 ciudadanos pueden convocar un referéndum.
  • Eslovaquia: Los ciudadanos pueden pedir que la ratificación sea definida como de “interés público”. El Tribunal Constitucional del país examina entonces si un referéndum es posible de acuerdo con la ley.
  • Hungría: 200.000 votantes que reúnan las condiciones como tales, o 100.000 de estos votantes y el Presidente, pueden proponer un referéndum.
  • Los Países Bajos: desde Julio de 2015, 300.000 ciudadanos pueden requerir un referéndum no vinculante al Parlamento.



4. ¿Qué demanda la plataforma internacional “NoalTTIP”?

  • El TTIP y el CETA están interfiriendo con las competencias regulatorias de los políticos. Al tratarse de acuerdos internacionales restringen la facultad de los parlamentos para tomar decisiones y limitan la soberanía de los ciudadanos. No deberíamos permitir que esto ocurra.
  • En los parlamentos donde el CETA y el TTIP son posibles, los parlamentos y gobiernos no deberían decidir por encima, y más allá, de los ciudadanos.
  • Las Iniciativas Ciudadanas Europeas (ECI) sobre los acuerdos internacionales deberían, como mínimo, ser consentidas a nivel de la Unión Europea. Una ECI que exija la no conclusión de este tipo de acuerdos debería ser admitida a trámite. La ECI de la plataforma NoalTTIP, sin embargo, fue rechazada por la Comisión Europea, y por ello, estamos impugnando en la actualidad la decisión adoptada por la CE en el Tribunal de Justicia Europeo.

18 de setembre de 2015

Una llamada a la acción contra el CETA

Esta llamada a la acción fue redactada por varias organizaciones involucradas en la campaña europea contra el TTIP y el CETA, siguiendo la reunión de estrategia de sociedad civil de julio del 2015.

El TTIP nos podría golpear más pronto de lo que pensamos a través de una puerta trasera llamada CETA.  

Aunque el TTIP todavía se negociará durante un año o dos, podría golpearnos pronto vía CETA. Ahora es el momento para pararlo.

El CETA es un acuerdo negociado entre la UE y Canadá, será el primero de los llamados Tratados de comercio de nueva generación. Concluido hace un año, el 25 de septiembre de 2014, el acuerdo nunca ha sido firmado formalmente. El acuerdo podría ser presentado en cualquier momento a los estados miembros de la UE para su firma: tenemos que impedir que nuestros gobiernos lo firmen.


El CETA (Amplio Acuerdo Económico y de Comercio, Comprehensive Economic and Trade Agreement) ha sido negociado durante cinco años entre dos ricos bloques comerciales, la UE y Canadá. Trata las normas y regulaciones como obstáculos para el comercio y pretende reducirlas y detener su desarrollo en el futuro. Si las decisiones de interés público afectan a sus beneficios, las empresas de EE.UU.  podrían demandar a los estados miembros europeos por millones de dólares a través de sus filiales canadienses, dado que CETA sería el primer tratado de la UE que contenga mecanismo de arbitraje llamado Mecanismo de Resolución de Controverrias entre Inversor y Estado (ISDS). Esto significa que todos los esfuerzos y debates acerca del ISDS en el TTIP habrían sido en vano si se permite pasar el CETA. Y el ISDS es solo uno de los muchos   sospechosos en CETA que establecerían un precedente peligroso para el TTIP (otros precedentes son  la armonización hacia abajo de nornas y la congelación de la democracia a través de cooperación reguladora y la desregulación  a través de listas negativas), estableciendo así un precedente peligroso para el TTIP. (Vea este breve documento informativo para saber más sobre el contenido de CETA)

13 de setembre de 2015

Una llamada a la resistencia: PyMEs contra el TTIP


En España las PyMEs, a través de sus organizaciones, no se han manifestado claramente en contra del TTIP. No ocurre lo mismo en el resto de estados miembros de la Unión Europea, como, por ejemplo, en Austria, donde se han movilizado para rechazar el TTIP. Este es el manifiesto de las PyMEs austriacas contra el TTIP:
 





 Una llamada a la resistencia

 DEUTSCH                                     ENGLISH    

Nosotras, las pequeñas medianas y empresas de Austria, no estamos de acuerdo con el punto de vista  de la Comisión Europea (publicitado desde el otoño de 2014) de que van a ser sobre todo las pequeñas medianas y empresas (PyMEs) las que se van a beneficiar de la Asociación Transatlántica de Comercio e Inversiones (TTIP). Al contrario, estamos firmemente convencidos de que estas PyMEs, las cuales proporcionan la mayor parte  del valor añadido y empleo en Austria, sufrirían enormemente con una radical apertura del mercado doméstico a las empresas multinacionales. Más del 90% de la economía de Austria no está implicada en comercio transatlántico. Por tanto, cualquier reducción del comercio intraeuropeo para favorecer el comercio con los EE.UU. tendría impactos negativos serios en la columna vertebral de la economía austriaca.

El  alto nivel de estándares sociales y medioambientales europeos y nuestro sistema democrático no deben ser sacrificados a intereses corporativos de cualquier lado del Atlántico. Pero el contenido ya conocido del acuerdo, como la protección de inversiones (ISDS), la apertura de la  contratación pública (en particular, la de las entidades locales), y la  igualación de una legislación social y medioambiental que  ha sido conseguida tras duras luchas, señala mayores ventajas para las grandes empresas  y serios perjuicios para las PyMEs.

Las experiencias de otros acuerdos de libre comercio confirman estos temores. La Comisión Europea publicita datos principalmente para aquellas PyMEs que ya exportan a los EE.UU. y Canadá, destacando las consabidas ventajas que se presumen al TTIP.  Quizás las consecuencias negativas para la mayoría de las PyMEs que se concentran en el mercado europeo no se han investigado ni tampoco discutido. La carencia general de transparencia de las negociaciones y la indecisa publicación de unos pocos documentos, debido a la masiva oposición pública, viola principios democráticos básicos.

Por estas razones, nosotras –las pequeñas medianas y empresas de Austria- demandamos a nuestro gobierno federal, a nuestra asamblea nacional, y al Parlamento Europeo que paralicen inmediatamente las negociaciones del TTIP.

Nos oponemos a las  políticas de comercio que subordinan la protección social y ecológica en pro del crecimiento económico y los beneficios de las multinacionales, y demandamos unas  políticas de inversión y de comercio controladas democráticamente.

En cualquier lugar del mundo las mercancías han de ser producidas bajo condiciones laborables justas y sin impactos nocivos para el medio ambiente, y con este fin un “Código de Producto” es indispensable. Tal código impediría condiciones laborables inhumanas y daños ecológicos, y aseguraría una contabilidad veraz de los costes de materias primas y emisiones de CO2 en la producción y el transporte.

El comercio, al promover el intercambio de bienes y servicios, debería ponerse al servicio del bienestar de todas las  regiones. Debería también contribuir a incrementar la diversidad cultural y ecológica, e impedir el  auge de una competencia ruinosa que promueve sistemas de producción hostiles a los seres humanos y al medio ambiente.

 KMU gegen TTIP (PyMES contra el  TTIP)

Traducción: David Hervás.

Otros artículos sobre TTIP y PyMEs:
Cinco cuestiones que las Pequeñas y Medianas Empresas deben plantearse sobre el TTIP

ATTAC, asociación sin ánimo de lucro, denuncia que el pasado 5 de noviembre fue publicada en el BOE la Ley 21/2014, de 4 de noviembre, por la que se modifica el texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual, aprobado por Real Decreto Legislativo 1/1996, de 12 de abril, y la Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil, en virtud de la cual la reproducción total o parcial, así como la descarga del material de esta página es susceptible de ser gravado por un canon a cobrar por CEDRO, en contra de nuestra voluntad, y por tanto solicitamos su inmediata derogación.          
 
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2 de setembre de 2015

Por una nueva estrategia de Attac

Frédéric Viale es abogado, economista, miembro del consejo científico de ATTAC France y estuvo este mes de agosto en Benicàssim participando en el Foro Social del Rototom Sunsplash 2015 en un mesa de debate sobre el TTIP. A su regreso a Francia  publicó este artículo como contribución al debate interno de ATTAC sobre la Unión Europea y la moneda única.


Por una nueva estrategia de Attac
por Frédéric Viale

Julio de 2015: la imposición a Grecia por los miembros del Eurogrupo de la continuación de una política de austeridad que los griegos habían rechazado es una lección política, y sería bueno que Attac, miembro del movimiento social, supiera extraer conclusiones. La acción, los objetivos, el discurso mismo de la asociación han de tener en cuenta la realidad que se le impone. Es la democracia, fundamento de nuestra convivencia, la que es brutalmente atacada. Esto no es nuevo, pero ahora se nos presenta de una manera tan clara que no podemos continuar como si no pasara nada.

La "crisis griega" no es una crisis, y no es sólo griega.

La crisis de Julio de 2015 no es una crisis, porque no constituye para nada una ruptura. Simplemente, los sucesos de julio de este año nos muestran la Unión Europea tal como es en verdad: una máquina de castigar, antidemocrática, concebida para impedir todo avance progresista, sea cual sea la voluntad de los pueblos. A partir de ahora está claro que la Unión Europea sirve a ciertos intereses limitados, contra las poblaciones, verdaderos enemigos interiores a quienes hay que  prohibir toda perspectiva de cambio, por muy modesto que sea.

Esta crisis no es sólo griega, porque todos los pueblos están implicados: las demandas de Syriza se inscribían en el léxico moderado del keynesianismo. La idea de que no es razonable aplastar a un país bajo políticas de austeridad si se quiere que verdaderamente se recupere es compartida incluso por los menos revolucionarios. Además, es esta idea la que permitió a Alemania obtener una cierta reestructuración de su deuda impagable en 1952. Con el acuerdo impuesto por el Eurogrupo en julio, no se trataba de poner remedio a las dificultades griegas, sino de aplastar un gobierno de izquierdas, realmente un poco progresista, pero demasiado para aquellos que no lo son en absoluto. Lo que ha pasado en julio es una advertencia política dirigida a los pueblos por los gobiernos conservadores y socialdemócratas: no hay alternativa. Y la Unión Europea es el medio de llegar a imponer esta idea

Varias consecuencias podemos extraer: la Unión Europea es el problema, no la solución; no hay un espacio político europeo; en consecuencia, algunas de nuestras movilizaciones tienen que ser repensadas.

La Unión Europea es el problema, no la solución.