30 de maig de 2015

COMPETENCIA SUICIDA

Por  Sandra Soutto.



Desde hace unas décadas, estados fiscalmente soberanos, obligados por la liberalización de las transacciones comerciales y de los flujos de capital entre los distintos estados, utilizan la normativa fiscal para atraer inversores e incrementar la actividad económica dentro de sus fronteras, a costa de sus vecinos, claro está. Esto es lo que se conoce por competencia fiscal perjudicial, una práctica que lleva al deterioro de sus economías y sistemas tributarios. Sistema  que ha colonizado la UE acelerando la desregulación fiscal.

La UE viene desarrollando un modelo basado en la economía de mercado, bajo el principio de la libertad de concurrencia, y cuyo fin es alcanzar la óptima localización de los recursos económicos, de manera que éstos se sitúen allí donde puedan obtener el mayor beneficio económico. Además, al no disponer de una normativa fiscal armonizada, cada estado miembro tiene la suya propia, lo que ha llevado a la Comisión a adoptar medidas de coordinación fiscal como las recomendaciones, los dictámenes, las comunicaciones o los códigos de conducta. Es el llamado soft law, o normas de derecho blando. Un ejemplo de ello son las medidas adoptadas para suprimir la retención fiscal en pagos transfronterizos de intereses y cánones entre empresas (Directiva 2003/49/CE del Consejo).



¿Cómo se lleva a cabo la Competencia Fiscal perjudicial?

Esta competencia se realiza mediante el uso de determinados instrumentos, a través de los cuales se otorgan importantes ventajas fiscales a los inversores extranjeros, como por ejemplo:
  • DTA (Deterred Tax Agreements). Activos por impuestos diferidos que permiten a determinadas empresas reducir la carga fiscal en el ejercicio en el que se declaran e incluso en ejercicios futuros. Es decir, se trata de una deuda futura de la Administración con estos inversores que condiciona seriamente la capacidad recaudatoria del Estado. (1)
  • Tax Rulings (decisión fiscal anticipada). Mediante las cuales, las multinacionales negocian previamente con los estados las condiciones de su tributación, es decir, pactan su fiscalidad.  
                                                                                                           
  • Patent box. Constituye un incentivo fiscal sobre la cesión de los activos intangibles como las patentes, dibujos, modelos, planos, fórmulas,...(2)

  • Reducciones sobre las bases imponibles (valor de la propiedad, de activos y actividades sujetas a impuestos). En España es importante destacar la gran diferencia que existe entre el tipo real del impuesto de Sociedades (30% en el 2013) que graba los beneficios contables de las sociedades, y el tipo efectivo, que según la AEAT pagaron las grandes empresas en el 2013 (5,3%). (AEAT: Informe Recaudación 2013). (3)
     
  • Uso de paraísos fiscales. Son territorios con escasa o nula tributación, con grandes ventajas fiscales para los no residentes que no tienen necesidad de justificar actividad, sin convenios de colaboración con otros estados en materia tributaria, y con un marco legal que permite mantener en secreto la identidad de los propietarios de los activos. En la UE tenemos algunos: Holanda, Luxemburgo, algunos territorios del Reino Unido, Chipre …

    Además, los paraísos fiscales permiten un juego de ida y vuelta con las inversiones para aprovechar las distintas ventajas fiscales, esto se denomina operación circular. España ha invertido en paraísos fiscales el 24% de la inversión total exterior, y de ésta un 12,4% es inversión circular, así España es el segundo inversor extranjero en España (Informe de Oxfam Intermón, nº 36 de marzo 2015).

  • Dumping fiscal. Se trata de ventajas fiscales que ofrecen algunos estados, como Irlanda y Luxemburgo, para que las multinacionales inversoras instalen sus filiales o facturen desde ese Estado los ingresos generados en otros estados. Como es el caso de Apple o Google que tienen instaladas sus filiales en Dublín, desde donde facturan los servicios prestados en España.

  • La disimulación legal de las rentas de capital que el sistema fiscal belga otorga a los contribuyentes más ricos, a través de una retención sobre los intereses y dividendos pagados que exime al titular de todo impuesto posterior sobre los mismos -es la desaparición de las rentas de capital-, o de la exención de la que gozan las ganancias obtenidas de la venta de acciones, o de la reclasificación de las rentas del trabajo, intereses y dividendos en ganancias de capital no gravables, sólo al alcance de los más ricos que pueden pagar las engordadas facturas de los asesores. (4)

¿Cuáles son los efectos de la Competencia Fiscal perjudicial?.

15 de maig de 2015

Poder y política en los tiempos de la crisis




Alejandro Nadal Egea.  Consejo Científico de ATTAC
 

La idea de que el mercado libre surge ‘naturalmente’ (y su corolario que cualquier intervención estatal sobre las relaciones de mercado es ‘artificial’) es falsa y peligrosa. La realidad es que el mercado es una criatura del poder del estado. Los arquitectos de la nueva generación de acuerdos comerciales lo saben bien.

Hoy se están negociando en secreto los dos acuerdos comerciales más grandes de la historia del neoliberalismo: el Acuerdo Transpacífico de Asociación Económica (TPP) y la Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión (TTIP). Son acuerdos extraños porque después de la gran orgía de liberalización comercial de los años noventa es difícil concebir qué más se puede hacer para “abrir las puertas del libre comercio”. La retórica sobre “desatar las fuerzas del crecimiento económico” se antoja anacrónica en el contexto de una globalización neoliberal que desembocó en el estancamiento y la crisis. Y es que los nuevos acuerdos no tienen casi nada que ver con el “libre comercio” y casi todo con el objetivo de acrecentar y consolidar el poder de las corporaciones gigantes que dominan la economía del planeta.

La separación entre poder y política es hoy más clara que nunca. El poder de las grandes corporaciones es real, mientras que la política se deja para asuntos más o menos secundarios de la vida pública. Los partidos pueden o no debatir temas triviales, pero las grandes corporaciones son las dueñas del poder y lo hacen sentir a través de su control sobre sus espacios de rentabilidad en materia de salud, alimentación o medio ambiente.

11 de maig de 2015

Patentes, Derechos de autor y Cultura, el TTIP al asalto de la democracia


Juan Bautista Esteve Ramos. 


"TTIP: the winter is coming... pero estamos preparados para pasar el invierno y volver a vencerlo."

Soy pirata, formalmente desde hace cinco años, antes ya lo era de espíritu, y veo constantemente que la sociedad ningunea a la cultura: con falta de lectura, con un masivo seguimiento televisivo a programas del corazón o de prensa amarilla, y así varios ejemplos. Cada año, autores de diversas ramas creativas ven que no pueden vivir de su creatividad, mientras unos pocos son los súper-ventas de siempre. Parece que creación cultural y fama deba ser una premisa a cumplir para poder llegar a sentirte autor. Todo esto es culpa de una educación deficiente que nos llevan décadas inculcando, cada vez mas basada en la competitividad y en los negocios, que en la sociedad y el respeto humano.

Sin embargo, hoy vengo a hablar de una etapa interesante que todavía estamos viviendo. Una etapa de cambios convulsos en la sociedad, una etapa que ya llaman la "Era de la Información", y todo gracias a la nueva herramienta al alcance de casi todos en occidente: Internet.

En 1999 empezó una guerra. Ese año fue cuando Napster apareció en el horizonte de internet, esa red de la que todos querían saber mas, y las empresas querían sacar tanto más tajada mejor. Pero en 1999, en un momento en que la expansión de la red llegaba a su punto mas álgido (ahora sigue en expansión pero a velocidades menores), nació la primera gran red de compartición de datos. Dicha red se caracterizaba por permitir a los individuos a llegar a contenidos de una forma más ordenada y regulada, con buscador inclusive.

No era nuevo el hecho de que se pudiera copiar a través de la red, se había hecho de mil maneras distintas, pero cuando nació Napster, las alarmas se dispararon. Ya no eran grupúsculos pequeños compartiendo un CD o una película a través de su particular red de datos, eran miles de usuarios compartiendo los mismos datos de forma pública, y lo que pensaban las empresas que iba a ser un negocio redondo, se convirtió en su peor pesadilla. Las empresas intermediarias, a la larga, parecían destinadas a desaparecer. ¿Que podía ser un autor sin su mánager? Ahora podía llegar a todas partes sin el. Por supuesto, pensar en cambiar el modelo de negocio no era viable. No sabían si con otro modelo podrían ganar mas. Mejor legislar, prohibir y criminalizar. Al fin y al cabo el objetivo de éstas empresas siempre ha sido el mismo. Idiotizarnos como consumidores obedientes, donde la cantidad de productos a consumir la eligen ellos, así como sus ventas.

1 de maig de 2015

CLAROSCUROS ANTE LA PRESTACIÓN DE INGRESOS MÍNIMOS [PIM]




Javier Méndez- Vigo Hernández. 



“El Estado moderno, tanto de un país totalitario como de un democrático, tiene demasiado poder, y seguramente hacemos bien en tenerle miedo” Anthony Burgess

Antes de comenzar este artículo para dilucidar determinados “claroscuros” hacia una propuesta permítaseme recurrir al Diccionario de la Real Academia para delimitar cierta terminología:

Prestación: Cosa o servicio que alguien recibe o debe recibir de otra persona en virtud de un contrato o de una obligación legal

Subsidio: Prestación pública asistencia de carácter económico y de duración determinada

Derechos fundamentales: Los que por ser inherentes a la dignidad humana y por resultar necesarios para el libre desarrollo de la personalidad, suelen ser reconocidos por las constituciones modernas asignándoles un valor jurídico.

Hay que decir para terminar que los derechos fundamentales tienen su origen en las Revoluciones burguesas, que tienen su fundamento filosófico en el gran axioma ético kantiano: “el ser humano tiene dignidad, no precio” Axioma que se olvida cotidianamente.

Una vez delimitada la terminología hay que decir que esta no es la primera crisis del capitalismo, ni que tampoco será la última. Pero si hay que tener en cuenta que, desde que comenzó el asalto al Estado de Bienestar (crisis del 73), quizás sea la más profunda entre otras cosas porque inciden dos hechos fundamentales desde mi punto de vista: a) la desaparición de los derechos sociales, y b) por la pertenencia al Euro, ya que esto último supone la pérdida de autonomía por parte de los Estados. No tenemos Banco Central y por consiguiente no podemos hacer determinadas políticas como fueron la devaluación de la moneda.